Lección 4: Edicion Adultos “Relacionamientos sociales” Para el 22 de abril de 2017

Edición para maestros. Segundo trimestre (abril-junio) de 2017

“Relacionamientos sociales”

Lección 4:  Para el 22 de abril de 2017

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: 1 Pedro 2:13-17.

 

Enseña a tu clase a:

Saber: Reconocer que Dios ha establecido varios niveles de autoridad en este mundo y que los cristianos están obligados a someterse a toda autoridad establecida.

Sentir: Apreciar el sistema de orden y autoridad de Dios, y sentir la responsabilidad de someternos a él.

Hacer: Seguir el consejo de Pedro y el ejemplo de Jesús con respecto al modo en que los creyentes debieran relacionarse con la autoridad establecida.

 

 Bosquejo de la Lección

  1. Saber: El sistema de orden de Dios.
    1. ¿Qué nos dice Pedro acerca de nuestra responsabilidad en vista del orden establecido por Dios? (Compara con la instrucción de Pablo en Rom. 13:1-7.)
    2. ¿Cuál es la voluntad de Dios para su pueblo con respecto a hacer el bien? (1 Ped. 2:15-17.)
  2. Sentir: Seguir el ejemplo de Cristo.
    1. ¿De qué manera presenta Pedro a Cristo como nuestro modelo, en relación a la forma en debiéramos considerar las pruebas y el sufrimiento que estas puedan conllevar? (1 Ped. 2:21-24.)
    2. ¿Qué quiere decir Pedro al llamar a Jesús el Pastor y Obispo de nuestras almas? (Comparar con 1 Ped. 5:2-4.)
  3. Hacer: Sumisión apropiada al orden de Dios.
    1. A la luz de 1 Pedro 2:21 al 23, ¿cómo debiéramos entender el consejo de Pedro a los esclavos y a los siervos, de que se sometan a sus amos?
    2. ¿Cuál es el consejo de Pedro para los esposos y las esposas, y qué modelo cita en 1 Pedro 3:5 y 6?

 

 Resumen

Pedro describe la voluntad de Dios en la forma modo en que un cristiano se relaciona con varios niveles de autoridad, haciendo lo que es correcto y bueno a fin de traer gloria a Dios. Pedro cita el ejemplo de Jesús y también el de mujeres santas de la antigüedad, como modelos para los cristianos del Nuevo Testamento.

 

 CICLO DE APRENDIZAJE

Textos destacados: 1 Pedro 2:13-15.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Si seguimos el ejemplo de Jesús, como también otros ejemplos piadosos de las Escrituras, descubriremos que Dios ha establecido varios niveles de autoridad a los cuales se nos pide que nos sometamos apropiadamente, según su voluntad (1 Ped. 2:15) y “por causa del Señor” (1 Ped. 2:13). (Pablo provee instrucciones muy similares en Rom. 13; Efe. 5:21-6:9; Col. 3:18-4:1.) Se espera que el creyente sea un modelo de buena conducta para la gloria de Dios al someterse a las autoridades establecidas, ya sea por el gobierno civil, en el ámbito laboral, en el hogar o en la iglesia.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Al explorar el tema de la lección, sería de mucha ayuda estudiar los pasajes paralelos en los escritos de Pablo, citados arriba, con el propósito de ver el cuadro canónico más amplio. Romanos 13:2 habla muy severamente acerca de aquellos que rechazan la autoridad que Dios ha establecido y de cómo serán juzgados (compara con 2 Ped. 2:9, 10; Jud. 1:6, 8). La clase debería hablar sobre las ramificaciones de estos consejos para todas las relaciones humanas.

Actividad y diálogo inicial: Pide a la clase que lean juntos 1 Pedro 2:13 al 15 y Romanos 13:1 al 5. Comenta los paralelismos entre estos dos pasajes, y cómo se apoyan y amplían el uno al otro. ¿De qué variadas maneras introducen a Dios y su voluntad en el cuadro? ¿Dan estos pasajes un cheque en blanco de autoridad a los individuos, o su autoridad descansa en los oficios o posiciones que ocupan? Explica. ¿A qué autoridad superior, a su vez, se espera que estos individuos se sometan?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Compara 1 Pedro 2:16 con Gálatas 5:13. ¿Qué énfasis presentan ambos pasajes? ¿Qué peligro existe en pensar que somos libres de toda restricción o ley? Ver 2 pedro 2:18 al 20. Comenta con la clase el argumento de Pablo, en Romanos 6:15 al 22, sobre los beneficios de ser un esclavo de la justicia en oposición con ser un esclavo del pecado. ¿De qué manera esta línea de razonamiento encaja con la discusión más amplia de 1 Pedro 2, acerca de someterse a la autoridad? ¿Por qué concluye Pedro el versículo 16, que comienza diciendo que debemos “actuar como personas libres” (NVI), con las palabras: “como siervos de Dios”? ¿Cómo hemos de entender esta antinomia (una aparente contradicción entre dos principios igualmente válidos que parecen decir cosas diferentes)?

Comentario de la Biblia

I. Relaciones entre empleados y empleadores

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 2:18-20.)

Después de hablar sobre la sumisión a la autoridad en general, especialmente las autoridades civiles, Pedro pasa a referirse al tema de las relaciones entre los siervos y sus amos, que podríamos comparar con las relaciones modernas entre empleados y empleadores. El término doulos incluye una variedad de funciones serviles, pero se refiere más comúnmente a un individuo que está trabajando para pagar su deuda. De cualquier manera, el doulos debía lealtad, respeto y servicio fiel a su amo. La sumisión al amo no se basaba en cuán bien era tratado el siervo, sino en la autoridad del amo y en la responsabilidad del siervo de someterse a esa autoridad. Obedecer a pesar del trato duro era considerado encomiable porque mostraba una consciencia de Dios como el Amo o la Autoridad final (compara con Efe. 6:5-9).

Considera: ¿Qué efecto tendrá mi relación con mi empleador sobre aquellos que observan mi conducta diaria como creyente?

II. El ejemplo de Cristo

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 2:21-25.)

Pedro insiste en que aquellos de sus lectores que han soportado sufrimiento por hacer el bien han sido llamados a seguir el ejemplo de Cristo, quien sufrió por ellos mientras hacía el bien. “El cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca” (1 Ped. 2:22). Pedro aquí cita de Isaías 53:9 como evidencia de que Cristo estaba haciendo el bien, añadiendo: “Quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente” (1 Ped. 2:23). Entonces Pedro, nuevamente, toma prestadas las palabras de la profecía mesiánica de Isaías 53 y concluye, en el versículo 24 del capítulo 2: “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”.

El sacrificio sustituto que Jesús hizo por nosotros coloca sobre nosotros la obligación de vivir con humildad similar a la que él tuvo y con la disposición a sufrir por hacer lo correcto. El razonamiento de Pedro, en 1 Pedro 2:25, es que, aunque en el pasado éramos como ovejas descarriadas, ahora hemos vuelto al Pastor y Obispo de nuestras almas y tenemos la obligación de seguir en sus pasos, así como lo hacen las ovejas cuando tienen una relación importante con el pastor.

Considera: Jesús soportó el sufrimiento al mantener su enfoque en el objetivo (Heb. 12:2). ¿Qué objetivo puede ayudarnos a soportar con éxito, igual que él?

III. Relaciones conyugales

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 3:1-7.)

Continuando con el tema de la sumisión a la autoridad establecida, Pedro ahora se dirige a las esposas, animándolas a ser sumisas a sus esposos. Este consejo es muy similar al que da Pablo en Efesios 5:22 al 33, y en Colosenses 3:18 y 19. Sin embargo, aquí Pedro incluye explícitamente a las esposas de maridos incrédulos, lo cual amplía la aplicación aún más. Pedro argumenta que los esposos que no son creyentes pueden ser ganados para Cristo, sin una sola palabra, por el comportamiento positivo de sus esposas, y por la pureza y la reverencia de las vidas de ellas (1 Ped. 3:1, 2).

Pedro luego comenta sobre la hermosura del carácter cristiano (“un espíritu afable y apacible” [1 Ped. 3:3, 4]) que las esposas deberían demostrar, en oposición a la exhibición externa de peinados, vestimentas y joyas ostentosos. Luego, Pedro cita el ejemplo de las “santas mujeres” de “otro tiempo” (1 Ped. 3:5), tales como Sara, que eran deferentes para con sus esposos y los obedecían al hacer lo que es correcto (1 Ped. 3:6). Por último, Pedro se dirige a los esposos que, “igualmente”, han de ser considerados para con sus esposas, viviendo “con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo” (1 Ped. 3:7).

Considera: La expresión “vaso más frágil”, en el versículo 7, no se refiere a debilidad física o emocional. Se refiere a vajilla de confección fina. Muy probablemente se trate de una referencia al modo en que los hombres deben tratar a las mujeres, como si fueran una pieza valiosa de vajilla de porcelana, que debiera ser tratada con mucho cuidado y atención, no sea cosa que se rompa sin necesidad. La expresión es una evaluación positiva del valor de la esposa, y de la manera considerada y amable en la que debiera ser tratada. ¿De qué forma definimos el valor de las mujeres en nuestras vidas?

Preguntas para dialogar:

  1. ¿De qué modo deberíamos mostrar respeto por las autoridades civiles que pueden no estar comportándose como debieran, en armonía con los principios de hacer el bien y castigar el mal?
  2. ¿Por qué no es legítimo utilizar 1 Pedro 2:18 al 20 para intentar justificar la esclavitud?
  3. ¿Qué cosas específicas menciona Pedro en su comentario sobre las relaciones entre esposo y esposa?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: Cuando Pedro dice, en 1 Pedro 2:17, “Honrad a todos”, identifica tres grupos específicos fuera de siervos y amos, y esposos y esposas, a quienes se dirige inmediatamente después. Estos grupos son la familia (de creyentes), el emperador y Dios. Dios está en el más alto nivel y ha de ser reverenciado y respetado debidamente, lo cual incluye la adoración. El emperador, o rey (RVR), representa los niveles más altos de autoridad terrenal, y ha de ser honrado por encima de toda otra autoridad civil. La familia de creyentes son todos aquellos que están en el mismo nivel que nosotros, pues en Cristo “no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gál. 3:28). Hemos de amar a esta familia de la iglesia con el amor abnegado (agapē) de Dios y de Cristo. ¿De qué manera esta instrucción sintetiza la intención de Pedro?

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Por qué es importante que todo empleado creyente se someta con el debido respeto al jefe o empleador, tanto a uno que sea duro e injusto como a aquel que sea bueno y considerado?
  2. ¿De qué manera deberíamos comportarnos al sentir que hemos sido llamados para seguir en las pisadas de Jesús y sufrir por hacer lo que es correcto?
  3. ¿De qué modo nos enfocamos en tener un carácter hermoso más bien que en el adorno externo? ¿De que forma se embellecían las mujeres santas del pasado, según Pedro?

Actividad:

Pide a los miembros de tu clase que comenten cosas específicas del sufrimiento de Cristo por causa de la justicia y las maneras en que podemos seguir sus pisadas.

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: En la argumentación de Pablo sobre la sumisión mutua (Efe. 5:21-6:9), los cuatro ejemplos de cómo debemos someternos implican relaciones en las que la sumisión es en un solo sentido y no recíproca: las esposas a los esposos, la iglesia a Cristo, los hijos a los padres y los siervos a sus amos. En ningún lugar se manda que los esposos se sometan a las esposas, ni Cristo a la iglesia, ni los padres a los hijos, ni los amos a los siervos. La autoridad y la sumisión funcionan solamente en una dirección. Este principio impregna las Escrituras, llega hasta el cielo (1 Cor. 11:3) y, en algunos sentidos, hasta la eternidad (1 Cor. 15:28).

Actividad:

Pide a la clase que dibuje un diagrama que represente relaciones que aparecen en las Escrituras, e implican autoridad y sumisión, incluyendo relaciones entre seres humanos, la Tierra y el cielo, y la Familia celestial. Nota los pasajes bíblicos que identifican estas relaciones. Observa cómo encajan en el patrón de relaciones identificado por Pedro en la lección de esta semana.

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