Jonathan Gallagher Leccion 2. “La Controversia” (4T 2017) Sabado 14 de octubre

Leccion 2. La controversia (4 Trimestre de 2017: Salvación solo por fe – El libro de Romanos)

Textos bíblicos: Romanos 2; Levíticos 23, Mateo 19:17, Juan 1:17, Hechos 15:1–29, Gálatas 1:1–12, Hebreos 8:6, Apocalipsis 12:17.

Citas
 No soy ni judío ni gentil, mahometano o teísta; pero soy miembro de la familia humana… Frances Wright
 Los judíos y los gentiles son dos mundos, entre ustedes los gentiles y nosotros los judíos existe un abismo insalvable… Existen dos fuerzas de la vida en el mundo: los judíos y los gentiles… No creo que esta diferencia primordial entre los gentiles y los
judíos sea reconciliable… Maurice Samuel Si alguna vez olvidas que eres judío, un gentil te lo recordará. Bernard Malamud  Dios es sagrado. La religión es profana. Rain Bojangles

Preguntas
¿Por qué discutir la diferencia entre los judíos y los gentiles? ¿Cómo se relaciona esto con nuestra perspectiva actual? ¿De qué manera explica Pablo lo que Dios piensa de tales divisiones? ¿Qué hace la ley escrita? ¿Cómo representamos/mal representamos a Dios?
¿Cómo se ajustan tales conceptos con los temas revelados en el gran conflicto? ¿Cómo los relacionamos?

Para debatir
Romanos capítulo 2 continúa el debate sobre aquellos que se alejan de Dios, y luego se enfoca en la necesidad de arrepentimiento, literalmente, en un “cambio de pensamiento.” Necesitamos más que todo cambiar nuestros conceptos acerca de Dios, quien en su benevolencia, está procurando llevarnos a pensar de esta manera (2:4). Pablo se dirige de manera particular a aquellos que piensan que la observancia externa de es la clave para la salvación, y aclara que la motivación es clave (2:7, 8). Específicamente, Pablo está hablando tanto a los judíos como a los gentiles, y está explicándoles que ya sea que
tengamos la ley escrita o no, eso no marca la diferencia en términos de una base para la salvación, y que Dios no tiene favoritos (2:9-11).
Tampoco es un asunto que se trata de escuchar lo que dice la ley solamente, sino de hacer. (Por supuesto, una observancia legalista también es equívoca, un tema que él amplía más adelante). Los extranjeros(gentiles) que “naturalmente” hacen lo que es correcto, a pesar de todo, están obrando conforme a la ley de Dios, aunque es posible que ni siquiera lo sepan (2:15). Jactarse de tener una relación especial con Dios también es irrelevante, especialmente si ello no cambia un estilo de vida pecaminoso. Y enseñar todos los requisitos de la ley sin seguirlos nosotros mismos, no tiene sentido (2:17-22). Pero aún peor es la manera como Dios es mal representado por aquellos que profesan ser sus seguidores (2:23, 24). Esta calumnia acerca del carácter de Dios trae como resultado el rechazo de otros debido a los conceptos erróneos que se han representado: el tema constante dentro de la gran controversia. Pablo entonces discute todo este asunto de la “justificación por la circuncisión,” señalando que lo que cuenta no es una señal externa sino un cambio interno en el corazón (2:25-29). Sólo entonces podemos comenzar a ser justificados por Dios, y a medida que estudiemos el siguiente capítulo, ¡vamos a poder llegar a una comprensión acerca de lo que esto realmente significa! Porqueesto es de Dios y viene de Dios, y es allí donde debe estar nuestro enfoque…

Comentario
El desánimo inherente en estas lecciones es la perspectiva expresada de que “debido a que sólo se ha adjudicado un trimestre para el estudio del libro, hemos tenido que ser selectivos en las partes que podemos estudiar.” Tristemente, en los textos bíblicos asignados para esta semana no hay un sólo texto del libro de Romanos, lo cual parece más bien perverso… Por esta razón he agregado el capítulo de Romanos 2 y este será la base para nuestro estudio, ya que los capítulos 2 y 3 hablan mucho acerca de la controversia entre los judíos y los gentiles. ¡Un capítulo por semana no es tan difícil! ¡Los aspectos esenciales de este capítulo se concentran en el hecho de que ninguno de nosotros tiene excusas! Estamos delante de Dios reconociendo nuestras faltas y fracasos, y sin embargo, lo buscamos confiados pidiéndole su benevolente ayuda y sanación. En lugar de pretender tener una relación especial con Dios, basada en quienes somos, y nuestro maravilloso sistema de ideas teológicas, necesitamos comprender que Dios no tiene favoritos. Él quiere ver resultados: cómo somos realmente en las cosas que hacemos, más que en todas nuestras afirmaciones despectivas. (Jonathan, ¿por qué usar una palabra tan complicada cuando una más sencilla sería suficientemente buena?)
Muchas de las cosas que Pablo escribe a los judíos de su época, se aplican hoy a nosotros. Con un énfasis en la ley, con mucha dependencia en normas y regulaciones, podemos llegar a desviarnos del sendero fácilmente. Esto no es solamente un legalismo
evidente (a pesar de que la iglesia siempre ha estado plagada de esto) sino que es tambiénuna preocupación por nuestra condición legal delante de Dios, ¡incluso cuando hacemos hincapié en la “justificación por la fe! Convertir nuestra salvación en cierto tipo de “arreglo legal” con Dios no llega al punto central del problema: nuestras mentes malvadas y corruptas a las que Pablo describe muy bien. Judíos o gentiles– aunque nuestra formación ciertamente impacta nuestra forma de pensar, así como nuestro entorno social y la manera como nos relacionamos los unos con los otros – delante de Dios no tenemos nada que presumir. Es por eso que todos necesitamos las Buenas Nuevas de Dios, porque ninguno de nosotros tiene nada dentro de
sí de lo cual pueda jactarse. Tal como Pablo concluye este capítulo, diciendo “El verdadero judío lo es interiormente; y la circuncisión es la del corazón, la que realiza el Espíritu, no el mandamiento escrito. Al que es judío así, lo alaba Dios y no la gente.” (2:29).

Comentarios de Elena de White
Durante su ministerio terrenal, Cristo empezó a derribar la pared divisoria levantada entre los judíos y gentiles, y a predicar la salvación a toda la humanidad. Aunque era judío, trataba libremente con los samaritanos y anulaba las costumbres farisaicas de los judíos con respecto a ese pueblo despreciado. Dormía bajo sus techos, comía junto a sus mesas, y enseñaba en sus calles.
El Salvador anhelaba exponer a sus discípulos la verdad concerniente al derrumbamiento de la “pared intermedia de separación”” entre Israel y las otras naciones, la verdad de que “los Gentiles sean juntamente herederos” con los judíos, y “consortes de su promesa en Cristo por el evangelio.” (Efe. 2: 14; 3: 6.) Esta verdad fue revelada en parte cuando recompensó la fe del centurión de Capernaúm, y también cuando predicó el Evangelio a los habitantes de Sicar. Fue revelada todavía más claramente en ocasión de su visita a Fenicia, cuando sanó a la hija de la mujer cananea. Estos incidentes ayudaron a sus discípulos a comprender que entre aquellos a quienes muchos consideraban indignos de la salvación, había almas ansiosas de la luz de la verdad. [Los hechos de los apóstoles, p. 16- 17] …en el cielo no hay acepción de personas; que los judíos y los gentiles son igualmente preciosos a la vista de Dios; que por medio de Cristo los paganos pueden ser hechos partícipes de las bendiciones y privilegios del evangelio… [Conflicto y Valor, p. 335]

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2017
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

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